NUESTRAS MÁSCARAS DE COLORES



La salita Naranja se llena de colores. La seño Juli, de Expresión corporal, les muestra a los chicos las máscaras que días atrás hicieron sobre sus rostros. Están trabajadas con banda de yeso y cada uno tiene el molde de sus caritas. Después de cuidar la piel con aceite para fabricarlas, ahora llegó la hora de pintarlas con témpera y plasticola y ponerse a jugar.

Distribuidos en sus mesas, la sala de 4 colorea los antifaces con pinceles y algunos los retocan con los dedos. La impronta de los niños queda plasmada en cada una y se divierten. Incluso están los que eligen agregarle lentejuelas para darle más brillo todavía.

“El objetivo es que ellos conozcan su cuerpo. El trabajo con las máscaras y los colores también facilita las relaciones entre ellos. Trabajamos mucho con el cuidado del cuerpo”, explica Juli mientras Carla –Axuliar- está atenta a lo que puedan necesitar. El proyecto incluye a todas las salas de 4 y genera mucha recepción por parte de los chicos.

Los niños experimentan, prueban colores, los mezclan. Y desde el juego abren paso a la creatividad.